La tecnología no solo ha transformado la vida tal y como la conocemos, el aula también tiene un aspecto muy diferente al de hace 30 o incluso 5 años. Las pizarras digitales han sustituido a las pizarras tradicionales, y en las aulas, las tabletas roban el protagonismo a los libros de texto. La tecnología en las aulas es cada vez más predominante.
Los beneficios de la tecnología son evidentes y los docentes han sido de los primeros en reconocer la importancia de desarrollar estas habilidades tecnológicas en los estudiantes. No solo porque sea algo innato para muchos de sus alumnos, sino para que estén preparados en el día de mañana, cuando su puesto de trabajo sea eminentemente tecnológico.
A pesar de que las nuevas tecnologías nos aportan y nos enseñan una nueva faceta cada día, estas son algunas de las contribuciones más importantes que nos han brindado:
- La tecnología ayuda a los estudiantes a aprender a su propio ritmo y según su estilo de aprendizaje
Gracias a las TIC, las clases son más individualizadas. Si lo comparamos con la clase de antes, el docente no era capaz de asistir individualmente todas las dudas y dificultades de sus alumnos. La realidad ahora es, que, gracias a las tecnologías, los alumnos aprenden a su velocidad: no necesitan que el profesor les corrija (ya lo hace la aplicación), no necesitan esperar a que el resto de compañeros terminen (pueden seguir avanzando)… Y mientras tanto, los alumnos no solo evolucionan según su estilo de aprendizaje, sino que el profesor puede prestar ayuda más individualizada a aquellos alumnos que vayan un paso por detrás.
- Conecta con sus alumnos
Ya hemos mencionado que muchos de nuestros alumnos, de ahora en adelante cada vez más, van a ser nativos digitales, han nacido y crecido rodeados de tecnología. La tecnología es, por lo tanto, un ámbito en el que los estudiantes se sienten tremendamente cómodos. Por este motivo, cuando los docentes nos preparamos clases en las que la tecnología juega un papel esencial, los alumnos se sienten mucho más cómodos. Cuanto más cómodos estén, más van a aprender y más vamos a poder conectar con ellos porque van a estar dispuestos a aprender.
- La tecnología en el aula hace que el aprendizaje sea más divertido
Esto puede ser visto de dos maneras. Para los estudiantes que no son nativos digitales y que han experimentado lo que es una clase "tradicional", cualquier variación de ese estándar va a ser bien recibido y va a suponer un cambio divertido para la clase.
Para los alumnos nativos digitales, aunque conozcan muy de cerca la tecnología, utilizarla en el aula supone, para ellos también, una novedad y un reto. Una herramienta que dominan, pero no en este ámbito.
Además de esto, hay que recordar que gracias a la tecnología nuestros alumnos pueden hacer trabajos conjuntos a distancia, practicar sus puntos débiles, comprobar si lo que escriben está bien o mal, hacer consultas rápidas, indagar sobre un tema concreto, mantener un contacto más estrecho con sus compañeros y profesor, y un largo etcétera de otros usos que podemos darle a la tecnología en el ámbito de la enseñanza de lenguas.
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